Hoy, por casualidad, he encontrado este blog vacío que abrí hace unos tres años con intención de ir llenándolo, pero no lo hice. En este tiempo he deambulado por la vida sin rumbo determinado, con los ojos abiertos capturando instantes, imagenes, sonidos, escenas, que van almacenándose creando un fondo. A veces ese fondo te permite poder barajarlo y encontrar el hilo que te ayude a expresar lo que sientes, lo que te dice el corazón sobre una vivencia, y así lo plasmas. El acto de expresión es mágico, no puedes crearlo a tu antojo, se crea él y quiere salir a la luz, quiere nacer, porque si no se marchita, languidece y pierde toda su poesía, su encanto. Y cuando has acabado de parirlo sientes placidez, descansas. Has sido capaz de dar forma más o menos coherente a lo que ronda por tu cabeza.
COMENZAMOS Este es el principio de una experiencia de comunicación, y espero que me sirva y que te sirva a tí si me lees. Si luego me devuelves tus opiniones sería ya el completo. El silencio es bueno o malo, según, pero creo que es necesario. Aunque pienso que el silencio no existe, porque siempre estamos con nosotros mismos, aunque a veces lo tratemos de evitar, pues siempre nos estamos diciendo cosas. Echo de menos el silencio, sobre todo, cuando estoy en un lugar público, como pueda ser una terraza, cafetería, y la gente próxima grita en vez de hablar. También cuando algo me preocupa en demasía. Ahora, que he comenzado esta aventura, no necesito el silencio porque mis palabras deambulan por el aire, los cables, las pantallas....... y puede ser que tú las estés leyendo. Mañana seguiremos, buen día.
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